La rueda del camino, de Carlos Torres Ruiz

“¿Por qué siempre estás triste papá?” Esta sencilla pregunta formulada por María y Jimena, las hijas del autor, sirvió de detonante para que Carlos Torres Ruiz, burgalés oriundo de Padilla de Arriba, escribiera “La rueda del camino”, una historia sencilla, sin ampulosidades, pero que rezuma emociones y sentimientos en cada capítulo, en cada episodio que conforma la novela.

Sí, es una historia muy sencilla, pero se nota que está escrita con el corazón. Será por eso que, conforme vas leyendo, se te va metiendo dentro. Desde la relativa lejanía del lector, te vas adentrando en el relato y, sin que te des cuenta, te sorprendes sonriendo ante una ocurrencia del abuelo, enfadándote por una salida de tono de Mariano, haciéndote cómplice de los enfados/desenfados de Claudia, solidarizándote con Santiago Buendía, el hospitalero amable a quien, sin saberlo, la vida le deparará una grata sorpresa.

Como apunta Ruiz de Padilla en la contraportada del libro, “humor, emoción, tradición, amor y amistad están presentes en esta crónica simple y humilde de un fin de semana de febrero en un pueblo por donde transcurre el Camino de Santiago”. Y acierta de pleno con esta descripción.

Pero, además de una historia de personajes entrañables, esta novela de Carlos Torres Ruiz es también un manifiesto contra la despoblación del campo castellano, una denuncia del abandono de tantos y tantos pueblos de nuestra Comunidad que, de manera irremediable, van perdiendo habitantes y, con ello, su riqueza, patrimonio y cultura. Y es asimismo un aviso, una llamada de atención para que esta riqueza no se siga perdiendo, porque al final su pérdida nos empobrece a todos.

El hecho de la que la novela transcurra en un pueblo del Camino de Santiago no es tampoco circunstancial. Padilla de Arriba, la localidad natal de Carlos Torres Ruiz, sirve de escenario para poner de manifiesto los valores de la ruta jacobea, tales como la amistad y la solidaridad, pero también el esfuerzo y la superación.

“La rueda del camino” es eso, una historia sobre la amistad desinteresada, sobre el amor como motor de cambio, sobre la familia como punto de equilibrio personal, sobre la solidaridad generadora de lazos entre extraños. En definitiva, sobre la vida misma y lo que ésta nos va deparando, porque la vida no es sino eso, una rueda que hacemos girar al caminar. O, como expresa el autor en la portada del libro, “todo se andará si se anda sin parar”.

Vicky Rodríguez

Club de Lectura Adultos

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