Persépolis

“PERSÉPOLIS” de Marjane Satrapi

Nacida en Rasht (Irán) en 1969, Marjane Satrapi es hoy en día una de las ilustradoras más conocidas y reputadas en el ámbito del cómic y de la ilustración. Uno de sus méritos ha sido, precisamente, su novela gráfica “Persépolis”, con la que hemos disfrutado en el Club de Lectura.

Como se indica en el propio libro, la razón que ha llevado a Satrapi a ocupar portadas de todo el mundo y a estar en lo más alto no ha sido otra que “conseguir que una obra como Persépolis trascienda a la misma sociedad, rompa todas las fronteras y se convierta en un símbolo de tolerancia y libertad”.

Tolerancia y libertad. Estos dos valores son precisamente el eje de los cuatro libros que conforman “Persépolis”, a lo largo de los cuales Marjane nos va describiendo, y descubriendo, su infancia, adolescencia y edad adulta en un Irán dominado por el islamismo más fanático surgido después de la Revolución de 1979.

La novela, ilustrada en blanco y negro, es una constante reivindicación de las libertades del ser humano y una denuncia de los integrismos que, de manera absurda, imponen su sin sentido a una población abocada a la pobreza en uno de los países más ricos del mundo, centro de una guerra en la que Occidente ha tenido mucho que ver.
Y es la guerra la que provoca que Marjane viva una de sus experiencias más duras, tanto en su país como fuera de él. En su país, viendo cómo sus familiares y amigos son arrestados, ejecutados o víctimas de un bombardeo. Fuera de él, viviendo en su propia persona el drama de ser extranjera, de estar lejos de sus seres queridos, de la extrema dificultad de integrarte en una sociedad con la que coincides en su forma de vida, pero que no deja de verte como una extraña.
Y para hacer frente a todo esto, el valioso consejo de su abuela -¡qué gran personaje!- cuando, abrazada a su nieta la noche antes de partir a Viena, le dice: “En la vida encontrarás a muchos imbéciles. Si te hieren, piensa que es su estupidez la que les empuja a hacerte daño. Así evitarás responder a su maldad porque no hay nada peor en el mundo que el rencor y la venganza…Mantén siempre tu dignidad, tu integridad y la fidelidad a ti misma”. No sabía Marjene cuánto se iba a acordar de su abuela.

Vicky Rodríguez

Club de lectura adultos

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