«Inquietud en el Paraíso», de Óscar Esquivias

Antes de entrar en materia tengo que reconocer que me cuesta mucho ser objetivo con el autor. Llevo siguiéndolo desde que ambos éramos estudiantes. Él escribía en dos revistas creadas por estudiantes de la Universidad de Burgos: El mono de la tinta y Luz de gas y yo era un ferviente lector de ellas cuando iba a estudiar a la Biblioteca de la Caja de Ahorros del Círculo. Leyendo esas revistas descubrí a este autor, que brillaba con luz propia entre todos los que escribían y quedé prendado por su estilo.

Y ya entrando en materia, ¿existe la tumba?

Cuando leí la novela por primera vez es lo primero que pensé. ¿Hasta qué punto era real lo que describía de la propia tumba? En la propia intervención del autor, que tuvo la gentileza de presentarnos la novela en el Club ya nos dejó claro que sí, que la tumba es real.

Dedicatoria del autor a nuestro clulb

Lo que se planteaba el autor era unir de alguna forma el libro de Dante con las propuestas de Julio Verne de viajes fantásticos. Y a mí, en ese sentido, me ha recordado a algunas películas como El Día de la Bestia la propuesta de las interpretaciones del Apocalipsis y la idea de descifrar en un texto sagrado la llegada del Anticristo y/o en un templo la entrada al Purgatorio.

Por otro lado, es de agradecer el trabajo de investigación y documentación al respecto de personajes en su momento y lugar. Aunque, como bien indica al final, algunos personajes se han “retocado” con fines literarios. Y esto casi que hubiese sido deseable ponerlo al principio. Más que nada porque se llegan a hacer unas descripciones que aunque humorísticas en muchas de ellas parecen tan reales que a más de uno le queda la duda de si no ocurrió realmente así.

Eso sí, para los que somos burgaleses se nos hace muy interesante el “paseo” o la descripción que se hace del Burgos precontienda civil. O incluso la descripción de algunos personajes. Labín como dirigente del PSOE burgalés antes de la Guerra Civil. Un descendiente suyo también lo fue cuando la democracia. O incluso la imagen de Perfecto Ruiz Dorronsoro como representación de la burguesía como tal, miedosa y siempre del lado del poder. Por edad apenas pudo intervenir en los hechos. Pero está claro que era el mejor ejemplo de la alta burguesía, acostumbrada a ejercer el poder, como bien le recuerda su hermana en una escena y una conversación memorable.

El hecho de darle un cierto tono cómico a algunas conversaciones aligera el dramatismo. O incluso a los elementos accesorios como las contraseñas, que recordaban a las bromas que han existido últimamente acerca de la persona que ponía el nombre a las operaciones policiales.

Por último, no quisiera terminar esta reseña sin hacer una mención al título. Por un lado tenemos la acepción que la Iglesia hace del paraíso, en el que se podría adivinar que son ellos los que dan el acceso. Y de repente un miembro del clero tiene una idea para acceder al Purgatorio que puede echar por tierra su idea de cómo se accede.

Por otro lado tenemos la acepción de la alta burguesía y de su paraíso particular o de cómo la ciudad era dominada por los de siempre y que ahora parece que no va ser así.

Por último, tenemos el paraíso de las clases populares, que son los asientos más económicos en el teatro para las clases populares, donde ellos pueden ver todo lo que acontece en la obra identificando a esta como su vida y/o su ciudad, pero sin capacidad de dar su opinión ni lo que le interesa (como la imagen de los obreros en huelga permanente, observando lo que ocurre pero sin actuar).

Y ahora todo estaría revuelto.

Miguel Ángel del Hoyo

Club de Lectura de Adultos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: