UN DÍA POR LOS CAMPOS DE CASTILLA

Los miembros del Club de Lectura de Jesuitas somos doblemente afortunados. Por un lado, el colegio nos brinda la oportunidad de disfrutar con buenas lecturas y mejores tertulias y, por otro, pone a nuestro alcance, con el apoyo de la AMPA, la posibilidad de conocer lugares, paisajes y paisanajes que, sin duda, nos enriquecen.

Por eso, el pasado 14 de mayo tuvimos la suerte de poder disfrutar de una salida a las localidades vallisoletanas de Villagarcía de campos-de-castilla Campos y Urueña. En la primera de ellas visitamos la Casa de Ejercicios “San Luis”, construida sobre los restos del antiguo Noviciado de la Compañía de Jesús del siglo XV y XVI. Cuenta, además, con una interesante Colegiata, dedicada a San Luis y conocida informalmente en la comarca como “el pequeño Escorial”.

Si fue interesante el recorrido por sus instalaciones, más lo fue la compañía y guía del padre Julián Gallego, integrante de la pequeña comunidad de Jesuitas que habitan la casa de manera permanente, cuyas explicaciones, no exentas de humor, nos ilustraron sobre la propia Casa, la Colegiata y el Museo. Así, pudimos saber que aquí se educó “Jeromín”, hijo natural de Carlos V, para la Historia conocido como Juan de Austria. Además, nos habló de Magdalena de Ulloa, fundadora de la Colegiata y esposa de Luis Quijada, tutor de “Jeromín”, y nos enseñó los tesoros que allí se albergan como el retablo mayor, obra de Juan de Herrera, la Sala de los Fundadores, la Capilla del Noviciado, la Cripta o el Cristo de Lepanto, que presidió el camarote de Juan de Austria en la batalla del mismo nombre y que fue salvado del fuego de los moriscos por Luis Quijada.

194644044_56a6bd65de_oLa visita finalizó con un delicioso paseo por los jardines de la Casa, durante el cual pudimos admirar sus árboles y flores. Curioso nos resultó contemplar los restos de un acueducto que, según se cuenta en el folleto informativo, traía el agua desde un kilómetro y medio.

Satisfechos por la visita, y recordando las ilustrativas explicaciones de nuestro guía, nos dirigimos a Medina de Rioseco, próxima a Villagarcía, donde tomamos una reparadora comida castellana, después de haber realizado unas pequeñas compras de pan y dulces típicos de la zona.

La Villa del Libro

Como reza el encabezamiento de una página web dedicada a esta villa, Urueña es “sencillamente asombrosa”. Y así pudimos comprobarlo. En primer lugar, nos encaminamos a la ermita de Nuestra Señora de la Anunciada, situada a dos kilómetros de la muralla que circunda Urueña. Allí nos esperaba Carmen, la guía local y quien, con su desparpajo y conocimiento, nos descubrió esta Villa del Libro –la primera de España— y que, además, está incluida en la lista de los 35 pueblos más bonitos de nuestro país.

La ermita, que es la única de estilo románico lombardo que se conserva prácticamente íntegra en Castilla y León, forma parte del conjunto de monumentos y edificios de interés de la villa, entre los que se incluye la propia muralla –con el Mirador del Roto para disfrutar de inigualables puestas de sol sobre los campos castellanos-, el castillo anexo a ella, la iglesia renacentista de Santa María del Azogue y las casonas nobiliarias, cuyos escudos nos ayudó a interpretar Carmen.

Pero lo que más llama la atención de Urueña es el hecho de que el pueblo, de unos 140 habitantes, posee cinco museos –Museo de las Campanas, Museo del Gramófono o Museo Fundación Joaquín Díaz, por citar tres de ellos– y más de diez librerías. Los paisajes que la rodean constituyen asimismo otro de sus atractivos.

Y con la imagen de los paisajes castellanos en la retina volvimos sobre nuestros pasos hacia Burgos, con el cansancio típico de un día sin tregua, pero con nuestra “mochila” un poco más llena de emociones y sensaciones. Y, por supuesto, con nuevas experiencias que recordar, compartir y recomendar.

Victoria Rodríguez Prieto

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: