La película de Ignacio de Loyola, por Leyre Grijalba
Se trata de una película que narra la biografía de San Ignacio de Loyola y se basa en los escritos sobre su vida. Iñigo de Loyola era un soldado castellano que perseguía su sueño como militar y que estaba en camino de conseguir ascensos importantes. En la batalla de Pamplona cae herido gravemente quedando cojo de una pierna. Durante la larga convalecencia se dedicó a la lectura de libros fundamentalmente religiosos lo que provocó un cambio en su vida: abandonar el uniforme militar y sustituirlo por el hábito religioso. Este cambio produce un enfrentamiento con todo su estilo de vida anterior, deja atrás todas sus pertenencias y empieza a vivir como un mendigo; más tarde se juntó con otros hombres más o menos de su edad con los que realizaba reflexiones con gente del pueblo y con los que predicaba sin ser reconocidos como orden religiosa; esto fue uno de los motivos por los que fue juzgado. Al final la Inquisición no le condena a morir en la hoguera y uno de los miembros del tribunal le convencen sus escritos y le anima a seguir estudiando en Paris.
Bajo mi punto de vista, la escenografía, la vestimenta y la forma de hablar de los personajes estaban adecuadas a la época.
El desarrollo de la película atrae al espectador.
Lo que no me gusta de la película son los efectos especiales, en ocasiones muy realistas (cuando se latiga o cuando se rompe la pierna) y otros poco creíbles (la curación rápida de las heridas en la espalda).
Es una película que merece la pena ver, ya que es un drama histórico, interesante y ameno sobre el fundador de los Jesuitas, y sería deseable una segunda parte que narrase el resto de su vida.

